Me quedo aquí

Quiero llenar mi alma y mi corazón, de nuevos pensamientos, de nuevas experiencias, vivir sin temor a caer y sentir cosas mas grandes. Quiero cambiar de pasaporte, recoger los billetes de autobús sin que nadie se meta conmigo...

martes, abril 11, 2006

Regresa y encuentra un regalo inesperado sobre la cama, el hombre con quien comparte su lecho la toma de la mano y le entrega una rosa roja, como halago a su belleza; en el tiempo que tuvo la rosa en sus manos, los sentimientos comenzaron a surgir de momento.
El alma llora por la presencia de un sentimiento que no reconoce, ya no parece ser odio lo que siente.
El corazón se sentía extraño al no comprender lo que sucedía, no podía dejar de mirarlo fijamente, no podía evitar que las lágrimas cayeran de sus ojos, pero cómo mujer que llora y no sabe que hacer, cubrió si tenue rostro y evito dar la cara.
Pero no por mucho tiempo oculto la alegría del sentimiento, no puedo contener el sentir algo más que odio y se dio cuenta que alegría era lo que sentía en ese momento, las cosas que sintió esa noche dejaron los temores enterrados.
No pensó regresar al odio, pensó vivir del agradecimiento, pero por más grande que fuese el agradecimiento con el regalo que recibió ...
La monotonía de su hombre regresó y todo el sentimiento se fue, y al parecer se lo llevo el viento, porqué el hombre nunca más volvió.
Mujer que llora y no sabe esconder sus lágrimas, mujer que se encuentra hoy sentada en la plaza esperando por un nuevo regalo para aprender de sentimientos que ella nunca antes sintió. Para entender que el sentimiento que tuvo fue efímero.
Si el alma ya no llora, la mujer se siente aliviada del dolor, pero el dolor es constante y no deja marcas, no deja huellas de su presencia tan sabia.
Y la mujer solo quiere tener una rosa en las manos y sentir el te quiero esta noche a mi lado, para comprender que sin palabras le dieron lo que siempre quiso ...

Si viene usted con una rosa en la mano podría tener suerte y encontrar a esta mujer que se sienta en la plaza, simplemente esperando que usted llegue y le diga lo que siente, se dará cuenta que en una de las bancas de la plaza, ahora estoy yo sentada, esperando que llegue, que llegue y que me diga que me quiere ...

Gracias por contarme su historia mujer de la plaza, ahora una mujer más cuenta su historia ...

1 Comments:

  • At 8:46 p.m., Blogger Milagros Mora C said…

    para elegir un corazón lleno de amor
    para comprender un amor puro y sin dolor
    para dar esperanza, cuando uno la siente dentro...
    para seguir y no dejar que la vida se vaya sin ti...
    para dar un poco de cariño cuando una lágrima cae de un rostro lúgubre
    una caricia a un rosotro tenue que necesita, solamente un poquito de cariño ...

     

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